La Coctelera
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Categoría: Asuntos de familia

Poema pequeteque

  

Apenas sos latido,

pececito dorado,

bailoteando en la cuna más perfecta.

Sin embargo,

cuánto ruido has causado,

cuánto rodar de sueños

e ilusiones trocadas.

Has cambiado los ritmos

de dos, que serán padres

y hoy sueñan diferente

porque piensan futuro

con olor a juguetes.

En nosotros, los otros,

que estamos de convite,

el recuerdo de aquellas

emociones profundas

de otros ciclos cumplidos.

LLegarás en verano,

tal cual lo hizo tu padre.

Y el universo girará

en los cristales

ingenuos de tus ojos.

Mamá mece su vientre.

Papá extiende su brazo.

La vida se renueva,

el mundo aquieta el paso

con son de campanitas.

El duende de los niños,

ya viene de puntillas,

se dormirá a tu lado

y velará en silencio,

atento a este milagro. 

 

                      Lucrecia E. Marote

29, oct | 2 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poemas Chiquitos Poesia del Autor Asuntos de familia De la vida y el mundo compártelo Tags: ninos, bebes, nieto, milagros, nacimiento

Palabras para Julia

Hoy tomo prestadas la letra vibrante de Goytisolo y la voz emotiva de Liliana Herrero, para regalárselas a Diamela. Feliz cumpleaños, hija.


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso

.


José Agustín Goytisolo

30, nov | 7 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poesia de otros (de las que llenan el alma) Asuntos de familia compártelo Tags: hijos, amor, poesia, videos

Lara

Para Rodrigo (mi hermano más pequeño) y Angélica.

Atenta y vigorosa,

la niña de mi niño;

se ató a la vida.

Con manito inquieta

quiso llenar su nido

de tibias mamaderas.

Y los dos, que se aman

desde que usan memoria,

agigantaron alas

para armar una cuna.

Lara, tendrá, seguramente,

la chispa de los ojos

de su madre.

Y el sensible talento musical,

de su padre.

También, el son carioca y

el verbo del abuelo

que espía desde el cielo;

La energía vibrante

de las mujeres que afanosas,

tejen escarpines

con sus sueños.

Hoy crece como luna.

el vientre que la acuna.

Y cada tardecita,

es público selecto

de un concierto de cuerdas

y colores.

Ya no hay ninguna duda:

Nacerá con estrella.

Lucrecia M.

24, nov | 8 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poemas Chiquitos Poesia del Autor Asuntos de familia compártelo Tags: poesia, familia, ninos, amor, hermanos

Déjà vu

Era viernes, caluroso para mi gusto, sobre todo tratándose del mes de octubre.

En mi calidad de integradora, entré al aula; escuchando las risas y cuchicheos de siempre, aunque enseguida me dí cuenta de que los chicos estaban especialmente inquietos ese día.

Silvia, la maestra de grado, me dijo: - Es que vamos a hacer los regalitos para el día de la madre...- Como excusándose del bullicio creciente. - Te ayudo, entonces...- le dije. Y comencé a sacar de mi maletín mágico sellitos con forma de corazón y pinturitas raras.

Yo me sentía mareada. Una convulsión interna me azotaba y un extraño desconsuelo se iba apoderando de mí. Me parecía raro, dado que me encantaba asistir a ese grado, especialmente con ese grupo de niños.

Seguí, casi mecánicamente, ayudando a los niños en su tarea. Sellitos por aquí, lazo en la cinta por allá. Ellos, terminaban y me iban mostrando inmediatamente sus trabajos: - ¿Te gusta, Seño?- - Mirá yo le puse: A la mejor mamá...- A mí me quedo un poco torcido...¿te gusta igual?-.

Yo no entendía esa rara tristeza y seguía como una autómata alimentando ilusiones, ayudando a que los obsequios quedaran bellísimos. Seguramente, serían, en la mayoría de los casos, los únicos en el festejos del día domingo.

De pronto, una manito en mi hombro y la voz chiquita de Azul, que me dice: - Éste es para vos...- Y un "te quiero mucho" volaba sobre una nube azul. Pensé lo de siempre: los chicos siempre saben. Le sonreí y le dije gracias.

Cuando la maestra escribio en el pizarrón 17 de octubre, volví a sentir el aroma a rosas de aquella vez. Un día, igual a éste, hace muchos años, moría mi madre. Y yo regresaba con mi propio regalo del colegio, con siete añitos... los mismos que tenían los que hoy me rodeaban.

La extraña sensación, cedió. Me puse de pié de golpe, sacudiendo una lágrima.

Me despedí rápido, sin contarle a nadie que ese día había estado allí una nueva compañerita. Levanté la mano y me dije adiós.

Lucrecia M.

6, nov | 11 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poesia del Autor Asuntos de familia compártelo Tags: deja vu, madre, amor, sentimientos, ninos

Quiero este día...

                                                                                                                                                        

                                                                                                                                                             Para Lucrecia, en su día

Quiero este día palabras bonitas,

dulces, suaves y chiquitas...

para ponerlas, mi niña,

en tus manos pequeñitas.

 

Quiero flores y colores,

rosas, nardos y violetas,

un ruiseñor y su flauta

y un pintor con su paleta.

 

Quiero también una estrella,

que brille como ninguna,

para colgarla en tu cuarto

y siempre me veas en ella.

 

Quiero que cantes y llores,

que sientas la primavera,

porque entre todas las flores,

¡eres tú, la flor más bella!

 

Quiero que seas como eres,

sencilla, buena y hermosa,

que me mires azabache

y me sonrías mimosa.

 

Poquita cosa es mi verso,

pero te doy lo que soy,

para que sueñes mis sueños

y vayas adonde yo voy.

 

Muñeca de pelo largo,

te dejo con tus muñecas,

tus ojos miran por ellas

y yo, miro por tus ojos.

 

Ah! olvidaba decirte,

hoy, no iremos a clase!

Es día del estudiante...

Por ser mi mejor "alumna"

y la primera que tuve,

te doy este libre pase

al reino de la ilusión:

corre, sueña, juega, ríe...

 

escucha mi corazón!

dile bajito a los vientos

que no olviden mi misión...

que cuenten al ratoncito

de los dientes de algodón,

que escondes bajo tu almohada,

tres años de libros y borrador,

para que dejen en un rinconcito:

un hada, un poco de queso y un pizarrón,

 

                                    Ines Edvina Sánchez*

                                                21  de setiembre de 1968

* Era mi madre. Murió veinte dias después de escribir este poema, a los 33 años. Y desde ese día la veo en esa estrella.

21, sep | 4 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poemas Chiquitos Poesia del Autor Asuntos de familia compártelo Tags: madre, hijos, poesia, gracias, poemas, primavera, estudiante

Poema- abrazo



A Silvina

Quisiera despojarte mi niña

del dolor,

que algo te cause.

De la herida silente,

del abrazo vacío,

la injusticia,

las palabras huecas,

la falta de hidalguía.

De los días sin sol

y cicatrices.

De la pena de amor,

del desconcierto.

De la impotencia que causa,

el desacierto humano.

Del frío del invierno.

Pero apenas soy….

Humana como tantas.

Cautiva como muchas.

Que espera que en mi mano

Y en mi abrazo seguro;

se desanude el nudo

de tu angustia.

Que sepas que aquí estoy.

Cada segundo.

Amándote a mansalva,

a manos llenas.

Cuando es bello tenerte…

y que me tengas.

Lucrecia M.

8, dic | 7 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poesia del Autor Asuntos de familia compártelo Tags: hermanos, vida, poesia

Poema con adiós



A mi padre, habitante de estrellas.



Cazadora de pájaros,
sin etnia y con pasado.
Caminante furtiva
de tus venas intactas.
Me diste a cada paso,
la voz, la piel...
y el candor de mi flama.
Cuando no pude ver
y me até a mis quimeras;
fui tu rosa única y domesticada.
(Me caminé y sembré,
desde el afuera)
Ilumíname, hoy.
Que baje una caricia de tu estrella.

Lucrecia M.

2, oct | 11 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poesia del Autor Asuntos de familia compártelo Tags: padre, amor, poesia