Para todos los que compartimos el mismo bosque.

Yo celebro la vida

desde el instante mismo

en que la utopía,

enarboló en esperanza.

Cuando cada murmullo

hizo alas al aire,

sintiendo algarabía.

Yo celebro la vida

cuando miro atenta

la risa agazapada

que se trepa hasta mí

y es una carcajada.

Yo celebro la vida

cuando no queda impune

la injusticia causada.

Yo celebro la vida

cuando en cualquier minuto

el milagro se troca

en alegría,

en sangre que palpita.

Más allá de las voces,

más allá de los miedos.

Yo celebro la vida

cuando agradezco y ruego.

Cuando siendo mujer, madre y amiga...

yo celebro.

Lucrecia M.