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                                                                                                                                                           Para Lucrecia, en su dÃa
Quiero este dÃa palabras bonitas,
dulces, suaves y chiquitas...
para ponerlas, mi niña,
en tus manos pequeñitas.
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Quiero flores y colores,
rosas, nardos y violetas,
un ruiseñor y su flauta
y un pintor con su paleta.
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Quiero también una estrella,
que brille como ninguna,
para colgarla en tu cuarto
y siempre me veas en ella.
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Quiero que cantes y llores,
que sientas la primavera,
porque entre todas las flores,
¡eres tú, la flor más bella!
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Quiero que seas como eres,
sencilla, buena y hermosa,
que me mires azabache
y me sonrÃas mimosa.
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Poquita cosa es mi verso,
pero te doy lo que soy,
para que sueñes mis sueños
y vayas adonde yo voy.
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Muñeca de pelo largo,
te dejo con tus muñecas,
tus ojos miran por ellas
y yo, miro por tus ojos.
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Ah! olvidaba decirte,
hoy, no iremos a clase!
Es dÃa del estudiante...
Por ser mi mejor "alumna"
y la primera que tuve,
te doy este libre pase
al reino de la ilusión:
corre, sueña, juega, rÃe...
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escucha mi corazón!
dile bajito a los vientos
que no olviden mi misión...
que cuenten al ratoncito
de los dientes de algodón,
que escondes bajo tu almohada,
tres años de libros y borrador,
para que dejen en un rinconcito:
un hada, un poco de queso y un pizarrón,
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                                   Ines Edvina Sánchez*
                                               21 de setiembre de 1968
* Era mi madre. Murió veinte dias después de escribir este poema, a los 33 años. Y desde ese dÃa la veo en esa estrella.


Muy bello y tierno escrito.
Cariños.
¡Felicidades!
y el texto, hermoso
El ratoncito me dijo,
que escondes gran emoción,
y la guardas en tu almohada,
junto a tiza y pizarrón,
el pintor y su paleta,
y su voz, en tu rincón.
Libre pase, Niña Mia,
al Reino de la Ilusión,
y te asegures querida,
cada dÃa merecer;
porque te miro y espero
verte mi Lu ..."Crecer"
Desde mi estrella te digo:
aún por acontecer,
está lo mejor de tu vida.
Y si es acaso menester
¡no lo sueltes, ni lo dañes!
Pues es mi legado, a tus pies.
Me emocionó...
Dani
Sencillamente conmovedor. Un fuerte abrazo.