La Coctelera
image

La leyenda del cacuy


Una leyenda,
contó una vez mi abuela.
Una leyenda quechua.
Un indiecito hizo subir
a un árbol a su hermano;
dejándolo allí arriba para siempre...
cortándole las ramas, con engaños.
-¡Cacuy!- gritaba sin consuelo,
en lo alto el muchacho.
-¡Cacuy! No me abandones...-
La noche iba llegando.
Y pasaron los días;
empezáronle a salir plumas
y se tranformó en un pájaro.
Es aquel que canta con tristeza
las tardes de verano.
Hoy pensaba...
cuántas veces, el clamor del cacuy,
nos ha llegado,
cuando dejamos solos
hermanos en desgracia.
Haciendo oídos sordos
si nos piden piedad en su llamado.
¡Cacuy!- gritaba el indiecito,
en lo alto del árbol.
¡Cacuy!- nos gritan
nuestros propios hermanos.
Aquellos que hoy nos necesitan.
Necesitan tambien,
de nuestras manos.
¡Cacuy!- gritaba el indiecito-
Ésta vez, tenemos que escucharlo.

Lucrecia M.

Para saber más

29, ene | 14 comentarios Posteado por: lucreciamarote En: Poesia del Autor compártelo Tags: hermanos, solidaridad, poesia

14 comentarios

locaporlaluna 29 ene 2007 | 01:52 AM

El poema a los pies de la Solidaridad, para hacerle el favor de Ser. Qué bella es la Poesía, tu Poesía, Lu

Padron-Dueñas 29 ene 2007 | 02:03 AM

Un relato precioso, que siembra esa idea interna. ¿Habre dejado alguna vez a un hermano esperando por mis manos?...

lu 29 ene 2007 | 03:49 AM

Mañana es el aniversario de Gandhi, mi ciudad fue victima por estos dias de inundaciones, que asolan a quienes menos tienen. Este poema es viejito, pero creo que a la luz de los acontecimientos no pierde vigencia.Gracias Lucia, Padron Dueñas.

operadoor 29 ene 2007 | 05:06 AM

Cacuy, ya llegò Lu!

DIEGO 29 ene 2007 | 06:20 AM

¿Cuántas veces oímos gritar a nuestros hermanos? Y cuantas veces hacemos iodos sordos como si no los escucháramos.
Bonita historia tendremos que afinar el yodo y los sentimientos para oír cuando alguien nos llame desde lo alto de un árbol o desde donde sea.

Un beso Lucrecia

DIEGO 29 ene 2007 | 06:22 AM

¿Cuántas veces oímos gritar a nuestros hermanos? Y cuantas veces hacemos iodos sordos como si no los escucháramos.
Bonita historia tendremos que afinar el yodo y los sentimientos para oír cuando alguien nos llame desde lo alto de un árbol o desde donde sea.

Un beso Lucrecia

JL 29 ene 2007 | 07:44 AM

Bello escrito linda indiecita...
Y es cierto lo que dices... la solidaridad comienza por casa.
Un beso y tengas una bella semana.

sergio edgardo 29 ene 2007 | 08:27 AM

Lu: Alguna cosa buena sucedió. Sacar de bueno para alguna cosa al kakuy. Una maestra lo vió. Y algo podría aprender, pobre muchacho. ¡Pero muy buena la versión! Porque no arrastra ese machismo barato del castigo a la hermana vaga. ¿Funciona tu mail?. Letra Lila fué por allí. ¡Va a sonar el timbre! Se termina el Recreo. Saludos.

Veli 30 ene 2007 | 11:30 PM

¡Qué bonita leyenda! ¡Da qué pensar!
Un abrazo

lu 30 ene 2007 | 11:41 PM

Ojala el mensaje les llegara a aquellos que realmente necesitan escucharlo, no?.Gracias por detenerse a leer.

entrelilasyamapolasolvidado 17 feb 2007 | 08:44 AM

Preciosa historia. Llena de mensaje. ¿Habrá suficiente sensibilidad en el mundo para escucharlo?
Un saludo

rocio 24 sep 2008 | 11:59 PM

hooaa yo justo necesito esta historia jeje
esta rre buenaa buee.me voii llendoo

ce 24 oct 2009 | 02:16 AM

por que no hay ninguna foto del cacuy? yo cuando vivia en el cerro santa berbera jujuy simpre escuchaba el grito de ese pajaro pero nunca lo pude ver... per ratos creo en la leyenda x q nunca se encontro un nido de esos pajaros y me da mucha curiosidad saber como son. bueno si tienen una foto o un dibujo me gustaria verlo

facundo 25 nov 2009 | 06:12 PM

me encanto tu cosa te felicirto

Escribe un comentario