La Coctelera

Serenata para la tierra de uno... ( feliz cumpleaños, mi Argentina)

Tómate tu tiempo...

* Republico este poema, en homenaje a todas las mujeres que no tienen voz.

Tómate tu tiempo, remienda palabras.

No por obediencia sino por desearlas.

Arréglate el pelo, acorta las faldas.

Y nunca permitas que alguien te acobarde con la mano alzada.

Amarra tus goces pero sin plegarias.

Disfrútalo todo. Sé fiel a vos misma.

No estatua callada.

Que salga del aire el miedo que tengas.

Te quiero con alas.

Anímate un poco. (Como si jugaras)

Vas a ver, de pronto, que tus ojos cambian.

Hay en su destello lo que desterraras.

Cuando el que hace sombra sobre tu planicie,

vea que has crecido.

¡Te verá tan alta!

Que será imprudente

erguir dominante esa puñalada.

Lucrecia M.

Poema desencuentro

 

 

.

 

El sol bajó por esa calle

angustiado y perverso.

Buscando la revancha

de quien busca en sus versos

ganar una batalla.

Se perdió por las calles

Escarlata.

Salio a andar por los bares

Buscando otras muchachas.

Para no verla a ella

Tan blanco su vestido

Y hermosa su pollera

que adornaban estrellas...

El la buscó.

Enojado y solemne

Ataviado de luz de estrella

real y contundente.

Pero no la encontró.

Cuando marchó a su lecho;

ella regresó

a sus noches de ronda.

Seductora y perfecta.

(Ignoraba que un rey la buscaba en el día…)

Iluminó a los amantes.

Inspiró a los poetas.

Sedujo a pescadores.

Luna sola y tan plena.

(Ella nunca supuso

que  la amaban sin verla)



Lucrecia M

Contrato titiritero

 

 

 

... que gane el quiero la guerra del puedo. (Joaquín Sabina)

 

Buenas tardes…

Necesito contratar titiritero,

Que maneje los hilos,

Que despliegue las manos

Que  haga soltar la risa

con un pase certero

Debe manejar,

en forma bien precisa

la ilusión y la magia,

porque ello se trasluce

en la puesta en escena.

También quiero aclararle

de que no es necesario

escenografía genial

ni  tan perfecta.

El mejor ambiente

que se logra,

detrás de ese retablo.

nace del corazón,

Puedo jurarlo.

Convoco entonces,

a buen titiritero.

Eso si… indispensable:

reunir las condiciones

El pago, lo acordamos…

Una luna, un paisaje,

un buen vaso de vino…

El que crea vida en marionetas

También puede ver sueños

descender desde un hilo…

Y el alma que lo abraza

Es alma de poeta.

Lucrecia M

Poema pequeteque

  

Apenas sos latido,

pececito dorado,

bailoteando en la cuna más perfecta.

Sin embargo,

cuánto ruido has causado,

cuánto rodar de sueños

e ilusiones trocadas.

Has cambiado los ritmos

de dos, que serán padres

y hoy sueñan diferente

porque piensan futuro

con olor a juguetes.

En nosotros, los otros,

que estamos de convite,

el recuerdo de aquellas

emociones profundas

de otros ciclos cumplidos.

LLegarás en verano,

tal cual lo hizo tu padre.

Y el universo girará

en los cristales

ingenuos de tus ojos.

Mamá mece su vientre.

Papá extiende su brazo.

La vida se renueva,

el mundo aquieta el paso

con son de campanitas.

El duende de los niños,

ya viene de puntillas,

se dormirá a tu lado

y velará en silencio,

atento a este milagro. 

 

                      Lucrecia E. Marote

Chaucito, Mercedes Sosa...

Cuando al poeta se le acaban las palabras, pide prestada una canción...

O nana para mi primer nieto...

Espera esperanza

para Gaby y todos las que esperamos volver a creer

El alma atenta

y la sonrisa en rojo rouge,

así espero el asombro

de un amor que sorprende

mi ternura, en puntillas...

Estremece mis dedos,

acaricia mi estima.

Amanece en la dulce

plenitud de un mañana.

Hoy vacié los cajones

de dolores pasados.

Y sin pudor lo digo:

quiero creer de nuevo.

Renovar los silencios,

dar tregua a tanto miedo.

Extender las palmas

y que beban los pájaros.

Por fin, decirle adiós,

al crudo invierno.

Lucrecia E.  Marote