* Republico este poema, en homenaje a todas las mujeres que no tienen voz.
Tómate tu tiempo, remienda palabras.
No por obediencia sino por desearlas.
Arréglate el pelo, acorta las faldas.
Y nunca permitas que alguien te acobarde con la mano alzada.
Amarra tus goces pero sin plegarias.
Disfrútalo todo. Sé fiel a vos misma.
No estatua callada.
Que salga del aire el miedo que tengas.
Te quiero con alas.
Anímate un poco. (Como si jugaras)
Vas a ver, de pronto, que tus ojos cambian.
Hay en su destello lo que desterraras.
Cuando el que hace sombra sobre tu planicie,
vea que has crecido.
¡Te verá tan alta!
Que será imprudente
erguir dominante esa puñalada.
Lucrecia M.
.
El sol bajó por esa calle
angustiado y perverso.
Buscando la revancha
de quien busca en sus versos
ganar una batalla.
Se perdió por las calles
Escarlata.
Salio a andar por los bares
Buscando otras muchachas.
Para no verla a ella
Tan blanco su vestido
Y hermosa su pollera
que adornaban estrellas...
El la buscó.
Enojado y solemne
Ataviado de luz de estrella
real y contundente.
Pero no la encontró.
Cuando marchó a su lecho;
ella regresó
a sus noches de ronda.
Seductora y perfecta.
(Ignoraba que un rey la buscaba en el día…)
Iluminó a los amantes.
Inspiró a los poetas.
Sedujo a pescadores.
Luna sola y tan plena.
(Ella nunca supuso
que la amaban sin verla)
Lucrecia M
... que gane el quiero la guerra del puedo. (Joaquín Sabina)
Buenas tardes…
Necesito contratar titiritero,
Que maneje los hilos,
Que despliegue las manos
Que haga soltar la risa
con un pase certero
Debe manejar,
en forma bien precisa
la ilusión y la magia,
porque ello se trasluce
en la puesta en escena.
También quiero aclararle
de que no es necesario
escenografía genial
ni tan perfecta.
El mejor ambiente
que se logra,
detrás de ese retablo.
nace del corazón,
Puedo jurarlo.
Convoco entonces,
a buen titiritero.
Eso si… indispensable:
reunir las condiciones
El pago, lo acordamos…
Una luna, un paisaje,
un buen vaso de vino…
El que crea vida en marionetas
También puede ver sueños
descender desde un hilo…
Y el alma que lo abraza
Es alma de poeta.
Lucrecia M
Apenas sos latido,
pececito dorado,
bailoteando en la cuna más perfecta.
Sin embargo,
cuánto ruido has causado,
cuánto rodar de sueños
e ilusiones trocadas.
Has cambiado los ritmos
de dos, que serán padres
y hoy sueñan diferente
porque piensan futuro
con olor a juguetes.
En nosotros, los otros,
que estamos de convite,
el recuerdo de aquellas
emociones profundas
de otros ciclos cumplidos.
LLegarás en verano,
tal cual lo hizo tu padre.
Y el universo girará
en los cristales
ingenuos de tus ojos.
Mamá mece su vientre.
Papá extiende su brazo.
La vida se renueva,
el mundo aquieta el paso
con son de campanitas.
El duende de los niños,
ya viene de puntillas,
se dormirá a tu lado
y velará en silencio,
atento a este milagro.
Lucrecia E. Marote
O nana para mi primer nieto...
para Gaby y todos las que esperamos volver a creer
El alma atenta
y la sonrisa en rojo rouge,
así espero el asombro
de un amor que sorprende
mi ternura, en puntillas...
Estremece mis dedos,
acaricia mi estima.
Amanece en la dulce
plenitud de un mañana.
Hoy vacié los cajones
de dolores pasados.
Y sin pudor lo digo:
quiero creer de nuevo.
Renovar los silencios,
dar tregua a tanto miedo.
Extender las palmas
y que beban los pájaros.
Por fin, decirle adiós,
al crudo invierno.
Lucrecia E. Marote

